Playas, recurso escaso en peligro de
desaparición. Sobre el Plan Estratégico 2002-2015
del Puerto de Valencia
José Serra Peris
(Catedrático de Puertos y Costas de la
Universidad Politécnica de Valencia)
El pasado 6
de noviembre la Autoridad Portuaria de Valencia,
presento a la sociedad valenciana su Plan Estratégico
2002-2015. La APV baraja dos alternativas de ampliación
de sus instalaciones: Valencia Norte y Sagunto Sur;
vistas ambas no puedo resistir la tentación de realizar
una pequeña aproximación a los efectos que sobre el
entorno costero-litoral tendrán las propuestas
planteadas.
Valencia Norte.
La
influencia del Puerto de Valencia sobre el entorno
costero-litoral es bien conocida. Desde sus inicios ha
condicionado la evolución de las playas al norte y sur.
La existencia de las obras de abrigo originaron un
avance medio superior a los quinientos metros en las
playas al norte, Malvarrosa y Cabañal, atrapando más de
ocho millones de metros cúbicos de arenas hasta el
momento. Al sur del puerto, además de la desaparición de
la playa de Nazaret, se ha producido un retroceso de
quinientos metros de la línea de costa, y la perdida de
más de veinte millones de metros cúbicos, si incluimos
el asolamiento del campo dunar que existía en la playa
del Saler.
|
Valencia
Norte |
La
última ampliación del Puerto de Valencia, sin aumentar
el nivel de barrera al transporte sólido litoral,
significó la modificación de las condiciones de contorno
de las playas de Pinedo, Saler y La Dehesa, dando paso a
un nuevo proceso erosivo de las playas situadas al sur
del puerto. Curiosamente la ampliación se calificó como
que no provocaría impacto en las playas al sur, pero la
oportunidad de hallarme realizando un seguimiento de las
playas al norte y sur del puerto, durante el periodo de
ejecución de las obras y tras su ejecución, me permitió
detectar una onda de erosión, originada por las obras de
ampliación, y que desde Pinedo fue desplazándose hacia
el sur, provocando importantes retrocesos y poniendo en
precario diversas infraestructuras de la costa.
Centrándome en la ampliación propuesta quisiera
aislar los efectos que provocaría al norte y al
sur:
-Al
norte, en las playas del Cabañal y Malvarrosa, la
ampliación provocaría dos tipos de impacto. Por un lado,
es evidente que la imponente obra de abrigo, y su
arranque normal a la línea de costa actual, significará
un impacto visual importante, generando un efecto de
playa cerrada que puede provocar cierto rechazo en los
usuarios de la misma. El segundo impacto previsto puede
tener consecuencias peores. La actual disposición de las
obras de abrigo del puerto permiten a la dinámica una
forma en planta rectilínea, pero la planta prevista en
la ampliación provocará un hiperbasculamiento de las
playas sobre el dique de abrigo propuesto, que se
significaría por un aumento excesivo de la anchura de la
playa en el entorno de Las Arenas, mientras que en el
extremo norte, Malvarrosa, Vera, Patacona, se inducirá
un retroceso de la playa, que podría, incluso, poner en
peligro el actual paseo marítimo, y a medio y largo
plazo los efectos negativos alcanzarían áreas más al
norte, Alborada, Carraixet.
-Al
sur del puerto no podemos asumir que la ampliación no
vaya a provocar ningún impacto. La ampliación, sí que
provocará un impacto, y negativo, en las playas de
Pinedo, el Saler, la DehesaÉ Las obras propuestas
vuelven nuevamente a modificar las condiciones de
contorno de las playas mencionadas, y de nuevo se
originará una onda de erosión que recorrerá la playa
desde Pinedo hasta las playas más al sur, poniendo en
peligro las recientes actuaciones de recuperación del
Saler, y poniendo en peligro también el espacio a
proteger de la Albufera y la Devesa.
Sagunto Sur.
La
alternativa Sagunto Sur no es mejor, desde el punto de
vista del impacto sobre el medio abiótico, que Valencia
Norte. En este caso los impactos más significativos se
centran en la costa al sur del puerto, no parece que al
norte aporte un valor añadido que mejore o empeore la
situación actual, habría que analizar en profundidad la
propuesta. Centrándonos en los efectos al sur podemos
destacar dos impactos:
-En el
entorno más próximo es evidente que la forma en planta
propuesta encierra un área marítima entre la obra de
abrigo y la línea de costa, las consecuencias pueden ser
dos; por un lado se genera un área de aguas no
renovables, con escasa o nula agitación, y el riesgo de
generar una zona eutrófica, ambientalmente algo no
deseable; por otro lado, y desde el punto de la costa,
el espacio puede convertirse en una trampa de sedimentos
que originaría efectos recesivos hacía el sur, y se
cristalizaría la dinámica natural del entorno. Por
descontado que el área perderá toda posibilidad de un
uso lúdico o ambiental, y puede terminar degradándose
hasta un punto que conduzca el entorno a un uso
industrial.
-El
segundo impacto afectaría a la estabilidad de la costa
situada al sur del puerto de Sagunto. Es conocido el
impacto negativo que representa el puerto de Sagunto
sobre las playas situadas al sur, y que ha afectado a la
estabilidad del hemitómbolo del Puig, forma costera
singular y desconocida que merecería una mayor atención,
y que actualmente a duras penas aguanta sujetado por
diversas obras de defensa de dudosa efectividad. A la
actual situación de recesión de las playas de Pujol,
Puig, Puebla, habrá que añadir, en el caso de prosperar
la propuesta, un efecto multiplicador, dificultando aún
más la protección del frente litoral, cuando no puede
poner en peligro el desarrollo urbanístico en expansión
y las infraestructuras que se desarrollan junto a la
costa.
Conclusión.
Parece
evidente que las alternativas propuestas, en ambos
casos, representan un impacto negativo para el litoral
del entorno, para un litoral ya muy castigado, que a
largo plazo puede alcanzar a zonas costeras muy alejadas
de la zona de actuación. En el caso de Sagunto el frente
afectado alcanzaría incluso las playas de la ciudad de
Valencia, y en el caso de Valencia la zona de afección
se extendería desde Alboraia hasta Cullera, como poco,
afectando al enclave de la Albufera, o la Marjal del
Moro en el caso de Sagunto. Entre líneas podemos leer
que en un primer estadio puede ser que se opte por una
de las propuestas, pero quien garantiza que no se
adopten las dos.
No
debemos olvidar que las playas son un recurso escaso, es
un medio endémico en peligro de desaparición, y no
podemos permitirnos el lujo de en unos tiempos en que se
habla, y se insiste, en el desarrollo sostenible, poner
en peligro el recurso: ¿está la sociedad valenciana
dispuesta a perder sus playas?
Pienso
que las alternativas propuestas no son las más adecuadas
para la conservación del litoral. Es imprescindible
avanzar en un mejor conocimiento del medio, es necesario
analizar en profundidad, y con independencia, los
impactos que ambas alternativas suponen para garantizar
el desarrollo sostenible. Y hay que profundizar, sin
triunfalismos, si son necesarias en realidad las
propuestas avanzadas.