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criminalització i repressió |
| Civisme, article Manuel Delgado a El Pais
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| per Acció Directa |
09 set 2005 02:16:32 |
Manuel Delgado El País,
9.9.2005 |
El civismo es hoy uno de los
discursos políticos centrales de nuestras autoridades
políticas y mediáticas. Su deterioro ha sido el
asunto central del último pleno municipal en Barcelona y de
todo tipo de pronunciamientos en las últimas semanas. El
civismo concibe la vida social como un colosal proscenio de
y para el consenso, en que ciudadanos libres e iguales
acuerdan convivir amablemente cumpliendo un conjunto de
preceptos abstractos de buena conducta. El
escenario predilecto de ese limbo es un espacio público no
menos ideal, en que una clase media universal se dedica al
ejercicio de las buenas prácticas de urbanidad. En ese
espacio modélico no se prevé la posibilidad de que irrumpa
el conflicto, puesto que en la calle y la plaza se
presupone la realización de la utopía de una
superación absoluta de las diferencias de clase y las
contradicciones sociales por la vía de la aceptación común
de un saber comportarse que iguala.
Barcelona es un
ejemplo de cómo, a la que te descuidas, el sueño de
un espacio urbano desconflictivizado, por el que pulula un
ejército de voluntarios ávidos por colaborar, se derrumba
en cuanto aparecen los signos externos de una sociedad cuya
materia prima es la desigualdad y el fracaso. Y es porque
lo real no se resigna a permanecer secuestrado que nuestros
espacios públicos no pueden ser un cordial ballet
de ciclistas sonrientes, recogedores de caquitas de perro y
pulcros paseantes incapaces de tirar una colilla al suelo.
¿Quiénes son los responsables de que se frustre esa
expectativa de ejemplaridad? Parece que esas bolsas
crecientes de ingobernablidad se nutren de las
nuevas "clases peligrosas", aquellas que el nuevo
higienismo social, como el del siglo XIX, clama por ver
neutralizadas, expulsadas o sometidas a toda costa: los
jóvenes, los inmigrantes, los drogadictos, las prostitutas,
los mendigos y esa nueva clase obrera que constituyen
los trabajadores extranjeros y sus familias.
Sobre
los inmigrantes como factor de suciedad nada que añadir a
lo obvio: es pura xenofobia. En cuanto a las prostitutas,
tampoco nada novedoso, puesto que son viejos personajes de
las pesadillas de quienes quisieran que Barcelona fuera una
ciudad ordenada y obediente. Con los indigentes y
drogadictos formarían ese submundo de lo que en algunas
ciudades latinoamericanas llaman "desechables",
aquéllos contra los que se está animando a actuar con fines
profilácticos, si hace falta como vemos que ocurre de vez
en cuando con las acciones de cabezas rapadas.
En
cuanto a los jóvenes, tampoco queda claro a quién
corresponde atribuir responsabilidades incívicas. Se habla
de extranjeros borrachos, por ejemplo, que se identifican
como nuevos nómadas -los travellers- o turistas pobres,
aunque es posible que a su lado encontremos a un buen
número de estudiantes universitarios de casa bien que han
acudido por miles a una ciudad
publicitada internacionalmente como un colosal e
ininterrumpido espectáculo al aire libre. Por cierto, es
curioso que haya quejas al respecto del consumo juvenil de
alcohol en público en una ciudad como Barcelona, en que el
botellón no alcanza ni de lejos las dimensiones que
conocen otras ciudades españolas como Madrid.
Luego
tenemos el capítulo de fiestas descontroladas. Hace tiempo
que los espacios festivos han demostrado su fracaso en
orden a constituirse en ámbitos felices de cohesión social,
y alguien debería recordar los graves desórdenes que
conocieron las fiestas de Gràcia hace 30 años, el resultado
de los cuales fueron 20 detenidos y un herido como
consecuencia de los disparos al aire de la policía. Y
es que la fiesta es lo que siempre ha sido, un territorio
en que la condición crónicamente problemática de la vida
social encuentra una oportunidad en que expresarse. En ese
campo se confunden varias cuestiones. Por una parte, la del
consumo masivo de alcohol, que no se ataja porque en gran
medida depende de él la financiación de esas fiestas. Lo
que ocurre es que luego se acabará sosteniendo que
los desmanes los han provocado jóvenes borrachos de cerveza
vendida por los "lateros" paquistaníes y no por la que les
han servido los "buenos ciudadanos" que atendían las barras
legales. En cuanto a la implicación de grupos alternativos,
es un argumento perfecto para el hostigamiento policial
contra la disidencia política radical. Igual no es casual
que la asignación de culpa a movimientos
sociales anticapitalistas en altercados como los de Gràcia
precediera en unos días a un informe en que los Mossos
d'Esquadra daban cuenta de la localización en Barcelona de
activistas entre cuyos "crímenes" figuraba la difusión de
ideas anarquistas y antisistema.
En resumen, . Y es
que, como sostenía aquí Josep Ramoneda en un sentido
parecido, si uno lee lo que escribieron hace no mucho en
estas mismas páginas Oriol Bohigas (27 de julio) y Félix de
Azúa (11 de agosto) sobre el pozo de podredumbre en que se
había convertido Barcelona, se llega a la conclusión de que
lo que molesta a nuestros intelectuales burgueses no es la
miseria o la marginación, sino tener que
verla.
Mención aparte merece la invocación al término
vandalismo para aludir a una nebulosa de conductas en la
que manifestaciones de cultura urbana como son los grafitos
se mezclan con formas de gamberrismo en las que una visión
más profunda debería reconocer elementos de rabia y rencor
contra ciertos aspectos del mundo. Todo acto de violencia es
un acto de comunicación, cuyas causas no pueden ser
atribuidas de manera simple a una patología psíquica o
social. Y recuérdese: explicar no es justificar.
Por
otra parte, y al respecto, cabría reconocer el descomunal
abismo que, en cuanto a efectos, separa la llamada
violencia urbana de la violencia urbanística. El 15 de
julio, Bernat Puigtobella publicaba en EL PAÿS un merecido
elogio a Destrucción de Barcelona (Mudito & Co.), de
Juanjo Lahuerta, un libro que no trata precisamente del
aumento de las conductas incívicas, sino de la devastación
de que ha sido víctima Barcelona en los últimos años a
manos del diseño urbano. Porque, si una papelera quemada es
un "acto de vandalismo", ¿qué calificación convendría a
esos barrios populares desahuciados en masa y
destruidos por las excavadoras, a ese centro histórico
despanzurrado para construir aparcamientos o a ése borrado
para siempre de los restos y los rastros de lo que un día
fue una de las ciudades más apasionantes y apasionadas de
Europa? |
 This work is in
the public domain |
Comentaris
| Re: Civisme, article Manuel
Delgado a El Pais |
| per ep |
09 set 2005 03:19:16 |
| "Acció Directa" a veure si mirem
abans de publicar, que aquest magnífic article ja està a
indymedia, amb el títol de desordem |
| Re: Civisme, article Manuel
Delgado a El Pais |
| per Petit comentari |
09 set 2005 04:00:11 |
| Jo afegiria que mentre la dreta
demana "mà dura" contra els anomenats comportaments incívics,
(confonent intenciondament la seva heterogeneitat), ja que
admet en aquests l'expressió del conflicte social latent i
busca imposar-se, l'esquerra governant, socialdemòcrata, que
té com a missió enmascarar aquesta realitat conflictiva,
defensa una batalla educativa pel civisme i l'urbanitat. Això
en el pla ideològic, doncs quan resulta indispensable exerceix
també la repressió... El tema dóna per molt.
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| Re: Civisme, article Manuel
Delgado a El Pais |
| per plas plas |
09 set 2005 10:20:19 |
| qué bueno!! |
| Re: Civisme, article Manuel
Delgado a El Pais |
| per Johnny |
10 set 2005 02:47:25 |
L'esquerra parla del "civisme" com a
construcció ideològica per pegar al carrer tant o més que la
dreta. Desenganyem-nos, l'esquerra, ara i aquí, és més hàbil a
l'hora de construir legitimacions del sistema que generin
consens social.
Francament valent l'article del
Delgado.No queden tants intel.lectuals com ell, que vagin per
lliure, sense adherències orgàniques a partits.
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| Re: Civisme, article Manuel
Delgado a El Pais |
| per Pep |
10 set 2005 02:51:35 |
| jo recordo al Delgado en la tv
escombreria,dient txorrades, ara com que no el criden sembla
que esta empipat |
| Re: Civisme, article Manuel
Delgado a El Pais |
| per bieng |
11 set 2005 04:11:51 |
| molt be |
| Re: Civisme, article Manuel
Delgado a El Pais |
| per ostr... vatua l'olla |
11 set 2005 04:13:42 |
| "Accio Directa" ets un incivic
penjant l'article un altre vegada, que poc pulcre
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| Re: Civisme, article Manuel
Delgado a El Pais |
| per Joan |
11 set 2005 09:01:56 |
| Pep, i tu com saps que no el criden?
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| Article ja publicat |
| per Libero |
12 set 2005 02:40:07 |
El millor és adreçar-se a la pàgina
de primera publicació:
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/200869/index.php
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