Thomas Young
de nacionalidad inglesa pero sabio universal, cuyos intereses
polifacéticos abarcaban campos tan disímiles como lo son la física, la
fisiología médica y la egiptología. Estudió medicina en las universidades
de Londres, Edinburgh, Göttingen, y Cambridge. Se especializó por sí mismo
en la investigación científica y llegó a ser, a contar de 1801, profesor
de filosofía natural en el Royal Institution, en cuyas instalaciones
desarrolló el concepto físico moderno de la energía. En 1807, presentó la
teoría de la visión del color conocida como de Young-Helmholtz y en 1811
como miembro del staff de médicos del St. George's Hospital of London
presenta su descubrimiento sobre el defecto visual del astigmatismo.
Revive la teoría ondulatoria de la luz de Huygens y con experimentaciones
demuestra los fenómenos de dispersión y refracción. También logró calcular
un coeficiente de elasticidad para los materiales llamado módulo de Young
y ayudó a descifrar la Piedra Roseta.
Young, en 1820, a través de un experimento usando la difracción logró
determinar la longitud de onda de los componentes del espectro luminoso.
Con el objeto de explicar la doble refracción descubierta anteriormente
por Bartholin, llega a la conclusión de la luz debería ser una onda
transversal. Young, con una experiencia de emitir rayos ultravioletas
sobre papel cubierto con cloruro de plata logró también explicar la
interferencia de la luz dentro de la teoría ondulatoria. Con ello, fue el
primero en demostrar la hipótesis del reflejo de la luz lanzada sobre
medios densos.
Concibe la luz como un estado vibratorio del éter, aplicando su nuevo
concepto de la interferencia inmediatamente a los anillos coloreados de
Newton; estos se obtienen, como es bien sabido, al poner en contacto una
placa de cristal con una lente de poca curvatura. Las variaciones de
espesor en la capa de aire interceptada entre la lente y la placa
engendran las diferencias de fase de las ondas luminosas. Como cada color
posee su longitud de onda característica, ésta puede ser determinada
merced a los anillos newtonianos. Para apoyar esta teoría, es cuando Young
propone su célebre experimento de los agujeros que hemos descrito en el
cuerpo principal del capítulo IV.
Desafortunadamente, Thomas Young no pudo estructurar un soporte
matemático riguroso para su teoría que tenía, más bien, una concepción
empírica. Lo anterior, la sometió permanentemente a las críticas de los
corpusculistas.
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